La verdad es que nunca pensé que podría sentir esto. Sentir que cada día que paso contigo es único y especial. Cuando te tengo a mi lado no existe nadie más que nosotros contemplando a la gente caminar, alejándonos juntos de todos sus problemas y complicaciones. Estoy segura de qué lo que tenemos es algo real, aunque sea pequeño, esta es nuestra pequeña realidad. Pasar las horas a tu lado y gritarle al mundo lo que siento por ti sin tener miedo de nada, ni de nadie, ni mucho menos del qué dirán. Y al día siguiente de cada mañana esperar que pase el tiempo para volver a verte, para sostener tu mirada con la mía, para notar el calor de tu cuerpo en los días de frío, para estar tan sólo a 5 cm de ti, para acariciarnos sin hacernos daño. Porque lo que sentimos por ahora es la verdad de la realidad, no es ficción, o al menos eso espero.