La felicidad empieza cuando aprendes a olvidar, y termina, cuando empezas a pensar. Nunca hay que preocuparse demasiado por nada. La vida, cada segundo, cada minuto en el que pensas en lo que no tienes, es tiempo de tu vida que has desperdiciado. Esos segundos, en los que intentas volver y recobrar el pasado, es preferible utilizarlos caminando y avanzando. Cada persona hace su papel en la vida de los demás y una vez que ha cumplido, se va. Unas veces duele mucho, otras, no tanto. No intentes que vuelva, no intentes recuperar el pasado. El destino es así, a veces nos sonríe, y otras, nos da la espalda. Y cuando esto pase, dale una patada en el culo, reite, y seguí caminando sin mirar atrás. No pienses en la razón por la que ya no esta con vos, si no estará en tu futuro, por algo sera, ¿no? Piensa en todo lo bueno que te dio y enseñó cada persona. Todos los que pasaron por tu vida no tienen porque estar en tu futuro. No existen personas mejores ni peores, simplemente las elige el destino y la pone en algún momento de tu vida.