
Y es entonces cuando tus promesas ya no sirven para nada,
cuando lo que dices son solo palabras vacías ,
cuando dejan de creer en ti,
cuando quieres arreglarlo todo y te sientes sin poder ante la realidad,
te niegas aceptarla, te escondes y quieres que se acabe todo.
Intentas ser fuerte en presencia de los demás...
pero lo único que quieres hacer es llorar y llorar.