Tantas veces he oído que no me merezco que me amen, que hasta me lo he creído.
Tantas veces me has dicho que es mi culpa que me hieran, que esté sola o que no me quieran,
que llegué a pensar que ese era mi merecido. Pero ahora que de ese sueño estoy despertando,
ahora que la luna me envuelve en sus brazos plateados; ahora que el viento al alba rompe contra mi cara;
ahora pienso que tú eres cruel y que yo no he estado nunca equivocada.





















Internal Value widgetTitle

Internal Value defaultContent